Un poco de Bach y Rachmaninov

Los que me conocéis ya desde hace unos años sabéis que estoy estudiando violín y piano en el conservatorio. En el antiguo blog dedicaba muchas más entradas a Linux y al software libre pero de vez en cuando escribía algo sobre música. Ahora que tengo este blog, con una temática mucho más variada, ya iba siendo hora de que compartiera con vosotros algunos de mis conciertos. El primer vídeo es el adagio de la Sonata nº 1 de J.S.Bach y el segundo es el momento musical nº 3 de Rachmaninov.

Viaje a Viena. Día 1

¡Cuánto tiempo esperando este viaje! En total fuimos 19 alumnos del conservatorio profesional de Oviedo y dos profesores. Habíamos quedado a las 11.30 en el aeropuerto así que para llegar a la hora tenía que coger el bus de las 10. ¡Demasiado puntual y previsor! En la estación de autobuses me encontré con Javi y por supuesto llegamos los primeros al aeropuerto. Tuvimos que esperar unas cuantas horas para volar hacia Madrid pero lo pasamos bien.

El segundo vuelo, ya hacia Viena, salió con retraso. Al parecer estaban esperando por una pieza de repuesto para un avión averiado en Viena (seguro…). ¡Menudo calor qué hacía en el avión! El toque divertido fue cuando el azafato estaba haciendo la demostración de cómo abrocharse y desabrocharse el cinturón y se le atascó. Hubo algunas risas y se acercó a los que estaban delante nuestro y les dice: “ya me reiré yo cuando haya una emergencia”. Sin comentarios. Hubo una anécdota más. Algunos ni se enteraron porque iban durmiendo pero a mitad del vuelo más o menos, nos pusimos a la par de otro avión. Nunca había volado tan cerca de otro avión. No tengo ni idea de rutas aéreas pero parecía que los pilotos estaban picados porque no paraban de cruzarse y adelantarse. Curiosamente, cuando estábamos tan cerca del otro avión nos mandaron abrocharnos los cinturones por “turbulencias”. La cosa da que pensar…

Volamos sobre Toulouse, Zurich, Innsbruck y finalmente llegamos a Viena. Durante el vuelo pasamos por encima del frente frío que estaba atravesando Europa esos días. Estaba todo completamente nevado. La mejor vista fue cuando pasamos junto a los Alpes. ¡Menudas vistas! Ya después de ver el atardecer estuvimos jugando un rato a las cartas Javi, Bruno, Ari y yo a un juego que se llama “el buitre”. Debimos de estar una hora y al final la partida acabó sin que nadie ganara pero vaya divertido que fue.

En España tenemos algún complejo con las luces. Seguro que si habéis volado alguna vez de noche habréis visto como está todo iluminado en exceso. Las ciudades, carreteras, pueblos, todo. Ya a punto de aterrizar en Austria, no se veía nada. Las luces justas y necesarias. Así daba gusto ver el cielo. A ver cuando aprendemos aquí…

Aunque llegamos tarde y ya era de noche, dimos una vuelta por la ciudad. Tras dejar todas las maletas en el hotel cogimos el metro hasta llegar a la Staatsoper. ¡Era el día del gran baile en Viena!

Viaje a Madrid: Hermitage + NASA

¡Cuánto tiempo sin escribir! Como siempre tengo excusa, pero ya os la sabéis (poco tiempo) así que no os aburro más. Tengo pendiente una entrada sobre KDE, aunque ya os avanzo que la última versión es una maravilla; algunas fotografías más (sí, con citas incluídas); y algo de música. Está todo en la cabeza, así que ya lo iré plasmando en el blog poco a poco. Pero esta entrada la dedico al viaje que he hecho este fin de semana.

Frío, mucho frío pero también mucho sol. Atrás se quedaron las nubes y la nieve tras cruzar el puerto para dar paso a un fin de semana sin ni una sola nube. Perfecto. La primera parada fue la exposición del Hermitage, el mayor tesoro artístico de Rusia. Una exposición pequeña pero muy representativa del gran poder que tenían los zares en Rusia con pinturas, esculturas, joyas y piezas de arqueología. Si tenéis la oportunidad de viajar a Madrid os la recomiendo. Podéis encontrar en la web del Prado más información. La salida de la luna: dos figuras masculinas en la orilla de Caspar David Friedrich, Mujer con sombrero negro de Kees Van Dongen, Composición VI de Kandinksy y sobre todo La Kruzkirche en Dresde de Bernardo Bellotto fueron los cuadros que más me impresionaron.

El hotel muy bien. Resulta que como no tenían habitaciones triples pues nos dieron una suite. Por lo demás, lo único interesante eran los pasillos que parecían los del hotel Overlook. Solo faltaba ver a Jack Nicholson gritando: “Ya estoy en caaaaaaasa!”

La otra visita importante fue la de la exposición “La aventura del espacio” de la NASA. Costó encontrar el pabellón Doce (lo fácil que habría sido poner 12 en grande) del recinto ferial de la Casa de Campo pero al final mereció la pena. Una exposición en la que nada más entrar te entregan un iTouch tiene que ser buena a la fuerza. A lo largo de varias salas estaban expuestos los primeros trajes espaciales, la comida que se llevaban al espacio los astronautas, maquetas de satélites y naves, algunas réplicas a tamaño real e impresionantes fotos tomadas desde el espacio. Además, al final tenían montada una centrifugadora, esas máquinas que giran sobre un eje y que tratan de simular las fuerzas que sufren los astronautas durante el despegue y la reentrada. No estaba muy lograda (creo que solo alcanzaba las 2G) pero bueno, fue entretenido. Como curiosidad linuxera, en la exposición había una foto del científico Robert Goddard, uno de los científicos pioneros que inventó los cohetes modernos, cuyo nombre se utilizó en Fedora 13 Goddard.