In Your Arms y muchos jelly beans

Kina Grannis no solo tiene una voz impresionante, sino que además se aventuró en la realización de un videoclip con una técnica nunca antes usada. La idea era realizar un video animado mediante jelly beans, unas golosinas muy pequeñas con sabores de frutas. Tras 1.357 horas, 2.460 fotos y 288.000 jelly beans… este es el impresionante resultado.

Os invito también a que veáis el vídeo en el que explican cómo se hizo. ¡Hay que ver lo que se puede hacer con tiempo, ganas y mucha imaginación!

De cómo un serrucho eléctrico se convirtió en un violín

No hay instrumento más horrible, ensordecedor, molesto y escandaloso de aprender que el violín. No exagero, para nada. La primera nota que aprendes a dar en un piano suena bien, afinada. El piano es un instrumento que te invita a tocarlo. Aunque no tengas ni idea de música, después de cinco minutos delante de uno puedes sacar incluso alguna melodía. Con el violín esto no pasa. Los más aventureros (e insensatos) que empiezan desde el primer momento con el arco, solo obtienen chirridos y ruidos grimosos que se asemejan al ruido que se produce al arañar una pizarra con unas uñas bien largas. ¿Quién en su sano juicio seguiría practicando en estas condiciones? La respuesta está clara: nadie. Por suerte para nosotros, o por desgracia para nuestros padres y personas a un radio de 2 Km, cuando empezamos a tocar el violín nuestro oído no está fino, por así decirlo. Vamos, que no distinguimos un la a 442 Hz de un claxon de un camión.

La cosa mejora con los años, si es que aún sigues tocando el violín. Lo que pasa es que, aunque ahora ya somos capaces de dar ciertas notas y de tocar “música”, todo suena mal. Da igual lo mucho que te esfuerces, todo suena mal. Mal no, ¡fatal! Hay que reconocer que no todo es culpa nuestra, también es del instrumento. Anda que no son malos los violines para aprender… Pero el verdadero problema es que es, en este momento, cuando empezamos a “afinar” nuestro oído y nos damos cuenta de lo mal que tocamos. Aquí mucho lo dejan, y con razón. Los más tercos seguimos unos años más.

Pasados seis años desde que hicimos la prueba para entrar al conservatorio, y mientras nuestros compañeros pianistas, flautistas, guitarristas, clarinetistas y un sin fin de istas más ya están tocando perfectamente, nosotros empezamos a tocar. Sin ningún adjetivo detrás, simplemente a tocar. Y lo más importante, a disfrutar tocando. ¡Qué duro es ser violinista! Pero que instrumento más precioso y agradable.

Autumn

Desde que conocí a Max Richter con la banda sonora de Shutter Island no he podido dejar de escuchar su música. Este compositor británico de origen alemán tiene cinco álbumes y ha participado en numerosas bandas sonoras. Su música, minimalista y ligera, no os dejará indiferentes.

Os recomiendo que escuchéis sus discos, en especial The Blue Notebooks y Memoryhouse. El vídeo que os dejo a continuación es Autumn del disco Songs from before.

Der Erlkönig

El violín es un instrumento maravilloso pero está limitado, normalmente, a una línea melódica. Es evidente que nunca vamos a encontrar una obra para violín tan compleja (en cuanto a número de voces se refiere) como una de piano, por ejemplo. Sin embargo a veces esto no es así. Si no, vean el siguiente vídeo.

Se trata del Gran Capricho de Ernst sobre el Der Erlkönig (conocido como “El rey de los elfos”) de Franz Schubert, una de las obras más difíciles que se han escrito para violín.

Aunque muchos compositores se han basado en el famoso poema de Goethe para escribir lieder (plural de lied), la obra más conocida es la de Schubert; originalmente escrita para piano y posteriormente transcrita para violín por Heinrich Wilhelm Ernst, considerado como el gran sucesor de Paganini.

En este capricho se distinguen cuatro voces: el narrador, el niño, el padre y Erlkönig (el rey de los elfos). Cada una de ellas en un registro distinto intentando representar a cada personaje. Os recomiendo que leáis el poema para entender mejor la obra.

La violinista, impecable en este vídeo, es Hilary Hahn. Está considerada una de las mejores violinistas hoy en día y personalmente es de mis favoritas. Si habéis visto la película The Village (“El Bosque”) de M. Night Shyamalan, Hilary Hahn es la violinista que grabó su fantástica banda sonora compuesta por James Newton Howard.