Sobre Unity o cómo complicar lo sencillo

Hace ya unos días, me pidió un amigo que le instalase Ubuntu en el portátil. Escogió  esta distribución porque es la que usan en la facultad de Física en una de las asignaturas de primer año.

Llevaba muchos meses sin usar Ubuntu, ni siquiera en una máquina virtual. Y aunque fue la distribución con la que conocí Linux poco después, tras probar otras como Fedora, OpenSUSE o Archlinux… ya no volví a usarla.

No era extraño leer, hace unos tres o cuatro años, que Ubuntu era “la más fácil de usar”, cuando OpenSUSE era, de lejos, mucho más sencilla y Fedora, etiquetada como “solo para avanzados”, era prácticamente igual a Ubuntu. Desde hace ya dos versiones esto está cambiando y ahora sí que ofrece a sus usuarios unas herramientas y aplicaciones que hacen mucho más fácil el cambio de windows a linux, por ejemplo. Una de estas herramientas es el propio instalador.

Pero Ubuntu desde hace (si no me equivoco) año y medio comenzó un proceso de renovación. Primero fue el logo y los colores, cambios menores pero que ya presagiaban hacia dónde se dirigía esta distribución. Unity, su nueva interfaz desde Ubuntu 11.04, es el final de este camino.

Unity, que nació en un principio como la interfaz para la edición netbook, se convirtió en la interfaz por defecto para el escritorio. ¿Fue la decisión acertada? ¿Es mejor Unity que Gnome 3? No y sí. Para mi no fue la decisión acertada porque, como os explicaré después, es una interfaz que te hace perder tiempo. Y sí, me parece mejor que Gnome 3 pero ni de lejos se acerca a KDE.

Seguramente después de usar Unity unos días cambiaría mi opinión pero tras probarla unas horas me parece un entorno lioso e innecesariamente complejo. Lo que en Gnome 2 podías hacer en dos clics ahora necesitas moverte por cuatro menús y hacer cuatro clics. Vale, seré muy “tiquismiquis”, pero no me negaréis que Unity es de todo menos práctico.

Pero eso lo bueno del software libre (y también su mayor problema), que si algo no te gusta siempre tienes alternativas. En este caso, siempre me quedará KDE.

Der Erlkönig

El violín es un instrumento maravilloso pero está limitado, normalmente, a una línea melódica. Es evidente que nunca vamos a encontrar una obra para violín tan compleja (en cuanto a número de voces se refiere) como una de piano, por ejemplo. Sin embargo a veces esto no es así. Si no, vean el siguiente vídeo.

Se trata del Gran Capricho de Ernst sobre el Der Erlkönig (conocido como “El rey de los elfos”) de Franz Schubert, una de las obras más difíciles que se han escrito para violín.

Aunque muchos compositores se han basado en el famoso poema de Goethe para escribir lieder (plural de lied), la obra más conocida es la de Schubert; originalmente escrita para piano y posteriormente transcrita para violín por Heinrich Wilhelm Ernst, considerado como el gran sucesor de Paganini.

En este capricho se distinguen cuatro voces: el narrador, el niño, el padre y Erlkönig (el rey de los elfos). Cada una de ellas en un registro distinto intentando representar a cada personaje. Os recomiendo que leáis el poema para entender mejor la obra.

La violinista, impecable en este vídeo, es Hilary Hahn. Está considerada una de las mejores violinistas hoy en día y personalmente es de mis favoritas. Si habéis visto la película The Village (“El Bosque”) de M. Night Shyamalan, Hilary Hahn es la violinista que grabó su fantástica banda sonora compuesta por James Newton Howard.

print(“Hola Mundo!”)

¡Cuánto tiempo llevaba sin escribir! Por una parte lo echaba de menos, por otra me di cuenta de la cantidad de tiempo que le dedicaba al blog (en ocasiones más de la cuenta…).

Pero aquí estoy, una vez más, con un nuevo proyecto. Un blog bastante distinto del anterior (el antiguo lo podéis seguir viendo aquí), no solo por el tema (a que os gusta el tema nuevo), que por cierto lo ha hecho @isrlns; sino por la temática, que pasa de ser exclusivamente sobre Linux y el software libre a algo mucho más personal y a la vez más general. Que no os extrañe a partir de ahora ver entradas sobre música, fotografía, pensamientos varios…

Espero que os guste el cambio.