¿Qué hay de nuevo?

Hace mucho que no escribo sobre linux. La verdad es que desde finales del verano pasado (creo) no he cambiado de distribución ni he probado ninguna nueva. Sigo con Archlinux y con KDE. Encantado la verdad, porque nunca he tenido ningún problema al actualizar, y eso que ha habido actualizaciones importantes tanto del núcleo como del gestor de paquetes o del propio entorno de escritorio.

Archlinux sigue teniendo esa fama de ser complicada y no apta para los recién llegados a este sistema operativo. Sin embargo, en la práctica ocurre justo lo contrario. Mientras que los usuarios de Ubuntu, con fama de ser la más fácil de usar, tienen problemas para actualizar cada vez que se libera una nueva versión y optan casi siempre por una instalación limpia, las actualizaciones continuas de Arch de su rolling release garantizan tener siempre las últimas versiones estables sin complicaciones. Mientras que cada vez que se actualiza el núcleo en Fedora sus usuarios tiemblan esperando que el ordenador arranque tras el reinicio y no haya problemas con el servidor gráfico, en Archlinux nunca hay problemas con los drivers gráficos ni con actualizaciones de este tipo.

Así que después de todos estos meses sin tener ningún problema os puedo decir que Archlinux es la mejor distribución con la que he trabajado y con diferencia. A ver si a lo largo del verano me animo a probar las últimas versiones de Ubuntu, Fedora, OpenSUSE… porque la verdad es que no estoy nada al día. ¿Y vosotros qué tal, alguna novedad en vuestros ordenadores?

Archlinux crece, y muy rápido

Si recientemente habéis echado un vistazo a DistroWatch os habréis dado cuenta de que Archlinux ya ocupa la quinta posición. Cada vez más y más usuarios deciden darle una oportunidad a esta distribución. Pero lo mejor es que, tras instalarla (reconozco que el proceso es un poco complejo si se compara con los actuales instaladores de las distribución más populares), la mayoría ya no quiere cambiar de distribución nunca más.

¿Será por su filosofía minimalista y simple? ¿Por su gestor de paquetes? Seguramente, pero la clave creo que es el modelo rolling release. Todos pasamos por una época en la que tenemos que instalar siempre las últimas versiones, actualizar cada poco, reinstalar el sistema cada dos por tres, etc. Pero a la hora de trabajar con el ordenador, cuanto menos haya que hacer mejor. Con Archlinux se acabó el tener que actualizar (o instalar desde cero para evitar problemas) cada seis meses a una nueva versión. Con un sencillo comando ejecutado regularmente tenemos el sistema siempre actualizado y sin complicaciones.

Archlinux es el híbrido perfecto para los que padecen de “versionitis” y los que buscan un entorno estable. Una alternativa a las distribuciones linux más conocidas y una de las mejores si quieres instalar KDE como entorno de escritorio.